En el texto, Vuoto recordó que la provincia no registra casos autóctonos de hantavirus desde 1996 y explicó que el Estrecho de Magallanes funciona como barrera natural que impide la presencia del ratón colilargo, único reservorio comprobado del virus en la Patagonia continental. También aclaró que la enfermedad no se transmite por ratas ni ratones urbanos, desmintiendo versiones que vinculaban el relleno sanitario municipal con el brote.
El intendente subrayó que los tiempos biológicos de incubación no son compatibles con un contagio local, ya que los pasajeros llegaron a Ushuaia el 29 de marzo, embarcaron el 1 de abril y permanecieron apenas dos días en la ciudad. Además, destacó que la cepa identificada, Andes Sur, es la única con capacidad documentada de transmisión entre personas, lo que abre hipótesis distintas a las difundidas por algunos medios internacionales.
Vuoto agradeció a las instituciones públicas y privadas, a los profesionales de la salud y a los vecinos que salieron a desmentir las versiones falsas: “A Ushuaia se la defiende con la verdad, con la ciencia y con la voz puesta donde corresponde: en primera línea”, escribió. También pidió a los medios nacionales e internacionales un tratamiento responsable de la información sensible: “Titulares apresurados pueden destruir, en un fin de semana, lo que a una ciudad le llevó décadas construir”.
Finalmente, el intendente transmitió tranquilidad a la comunidad y a los turistas: “Nuestra ciudad es segura. Nuestros controles sanitarios funcionan. Nuestro puerto opera con los estándares de cualquier gran puerto del mundo”. Y cerró con un mensaje de defensa del destino: “Pongo mi palabra por cada trabajador del turismo, por cada familia fueguina cuyo sustento depende de que el mundo siga viendo en Ushuaia lo que realmente es: un destino seguro, hospitalario y único”.





