Un año y un mes después de la muerte de su hijo, Pilar Reyes volvió a la calle. Este domingo 1 de noviembre, junto a familiares y amigos de Julián Rodríguez, se concentró en inmediaciones de la delegación de Gobierno, sobre calle San Martín, en Río Grande, para pedir algo que, según contó, todavía no obtuvo: una fecha de juicio para el único imputado por el homicidio del joven de 25 años.
“Acá estamos pidiendo una fecha para un juicio, ya están todas las pruebas”, planteó Pilar, y pidió que el acusado no goce de libertad mientras la causa siga sin definición. El joven, Ever Lionel Vargas, recuperó la libertad a fines de septiembre, cuando se cumplió un año sin debate oral, y la noticia le llegó a la madre por un aviso de último momento. “Me vino el mundo abajo a mí, esperando un año que él cumpla mayoría de edad para que se vaya adentro y quedó libre”, recordó.
Según relató, la única comunicación reciente de la Justicia fue una llamada para explicarle los derechos del imputado y adelantarle que el juicio será a puerta cerrada. “Y que siga esperando nomás. ¿Qué voy a hacer?”, dijo. También contó que había confiado en que la reforma penal juvenil cambiaría el panorama, pero que le dijeron que la nueva ley no lo alcanza.
El reclamo de Pilar fue más allá de la fecha. Cuando le preguntaron por qué cree que no la escuchan, respondió sin vueltas: “Debe ser porque no tengo abogado, no tengo plata”. Y sobre si pedir justicia se volvió un privilegio para quien no puede pagar un letrado, sostuvo: “Para mí que sí, porque yo sé cuánto estoy esperando. Esto no es vida, en serio. Yo solamente quiero que él pague”.
La mujer aseguró que no piensa detenerse. “No va a quedar en vano porque yo voy a seguir, no va a ser la primera marcha”, afirmó. Y cerró con una súplica dirigida a los jueces: “Ya mi hijo no lo voy a tener más. Único que pido, por favor, una fecha para el juicio”.
Qué pasó con la causa
Julián Rodríguez murió en la madrugada del 24 de septiembre de 2025 en una vivienda de las chacras de la margen sur de Río Grande, tras una pelea con el joven que lo había acompañado en su vehículo y con quien, según la versión oficial, discutió por la velocidad a la que manejaba. Murió a causa de una lesión en un pulmón provocada con un arma blanca. Horas después, el señalado como autor fue detenido en el centro cuando escapaba en moto.
Vargas tenía 17 años y fue procesado por homicidio simple por el Juzgado de Instrucción N.º 3. La causa pasó en octubre de 2025 al Juzgado de Familia N.º 1 y luego a la Cámara de Apelaciones, constituida como Tribunal de Menores, donde según se informó no se fijó fecha de juicio por el faltante de algunos elementos. Mientras tanto, el joven estuvo alojado en un hogar dependiente de la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.
Al cumplirse el año sin debate, la defensora oficial Rita Marchi invocó el artículo 285 del Código Procesal Penal, que impide mantener detenida a una persona sin juicio, y los camaristas Jorge Jofré, Julián De Martino y Osvaldo Satini concedieron la excarcelación. Según trascendió, deberá cumplir el proceso en libertad con tobillera electrónica, pautas de conducta y prohibición de acercarse a los padres de la víctima.
Por haber cometido el hecho siendo menor, será juzgado bajo ese régimen aunque hoy tenga 18 años. El homicidio simple prevé de 8 a 25 años de prisión, pero en menores la pena no puede superar la del homicidio en grado de tentativa, de 4 a 17 años, y se informó que la defensa podría pedir la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil, con un máximo de 15 años. La responsabilidad del imputado deberá ser determinada en el juicio, cuya fecha es lo que la familia reclama.






