El intendente de Río Grande, Martín Pérez, encendió una nueva luz de alarma sobre la situación financiera del municipio al confirmar que la ciudad acumula un atraso superior a los 35 días en la remisión de los fondos de coparticipación provincial, una demora que —advirtió— compromete directamente la prestación de servicios básicos a los vecinos.

“No podemos estar todos los días pendientes de ver si se nos envía o no el recurso que le corresponde a todos los vecinos de la ciudad”, planteó el jefe comunal en diálogo con Armando, aunque remarcó que la postura del municipio frente a la Provincia siempre fue la del diálogo institucional.

Un ajuste con doble origen

Pérez enmarcó la crisis financiera municipal en un escenario que combina la demora provincial con un fuerte recorte del Gobierno nacional. “El Gobierno nacional ha recortado todos los programas de asistencia, absolutamente todos, y ha cortado toda la obra pública que para nosotros era un motor de generación de puestos de trabajo”, denunció.

Frente a ese doble frente de ajuste, el intendente aseguró que el municipio sostiene con fondos propios el transporte público, la asistencia social, los dispositivos de salud y deporte, y la infraestructura básica de la ciudad.

La salud pública, bajo presión

Uno de los ejes más sensibles de la entrevista fue la situación del sistema sanitario municipal. Pérez detalló que los 15 centros de salud de Río Grande realizan cerca de 270 mil prestaciones anuales, con una inversión de 10 mil millones de pesos.

“Son muchas las familias que han perdido el empleo y la obra social, entonces la demanda es creciente”, explicó, y volvió a insistir en la necesidad de avanzar en un convenio con OSEF para la atención de sus afiliados. De todas formas, fue enfático en un punto: “No se le niega absolutamente a nadie la atención en nuestra ciudad”.

Obra pública financiada a pulmón municipal

En materia de infraestructura, el intendente confirmó que proyectos como el natatorio en Chacra y la Carpa de la Dignidad continúan avanzando, pero con recursos exclusivamente municipales. “Si pudiésemos contar con la coparticipación en tiempo y forma, las obras podrían terminarse más rápido y podríamos proyectar nuevas”, señaló, dejando en claro que el atraso de fondos provinciales frena directamente la capacidad de planificación del municipio.

Contra el decreto 333 y el RIGI

Pérez volvió a reclamar la derogación del decreto 333, que estableció arancel cero para productos importados y que, según remarcó, golpeó de lleno a la industria fueguina. “Lo mínimo que podemos pedir es que ese decreto tan nocivo sea derogado”, sostuvo.

También fue categórico al referirse al Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI): “Es un modelo que lo único que genera son ganancias extraordinarias para algunas megaempresas sin ningún tipo de derrame concreto en empleo o infraestructura. Para Tierra del Fuego no ha significado absolutamente nada”.

A ese cuadro sumó un nuevo reclamo, esta vez dirigido a la empresa prestataria del servicio de gas: pidió a Camuzzi que cese los cortes de suministro durante el invierno, en medio de los aumentos tarifarios que afectan a los vecinos.

Inversiones productivas y el viaje a China

El jefe comunal defendió la estrategia de búsqueda de inversiones por fuera de los canales tradicionales, y repasó su reciente viaje a China: “Lo lógico es salir a golpear puertas, a buscar inversiones que permitan generar riqueza y trabajo. Fuimos a conocer experiencias de soberanía alimentaria y cultivos bajo cubierta, con un clima similar al nuestro”.

En esa línea, remarcó la necesidad de desarrollar la industria agroalimentaria local como forma de reducir la dependencia de insumos y alimentos provenientes del norte del país.

Diálogo político, con matices

Consultado sobre su relación con los legisladores nacionales, Pérez sostuvo que el municipio mantiene las puertas abiertas a todos los espacios políticos, aunque no evitó una crítica directa hacia referentes libertarios: “Muchos han optado por el camino del ataque y la crítica liviana, que no le resuelve la vida a la gente”.

Escepticismo sobre el diálogo Provincia-Nación

Hacia el cierre de la entrevista, el intendente se mostró pesimista respecto de la relación entre el gobierno provincial y el nacional. “Lo veo muy difícil, porque hasta ahora el Gobierno nacional solo ha enviado adelantos de coparticipación para cubrir gastos corrientes”, planteó, y enumeró las deudas pendientes: la derogación del decreto 333, la devolución del puerto y la reactivación de la obra pública.

Pérez cerró su participación con un mensaje de firmeza política: “Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados ni nos vamos a callar la boca”.