“Este nuevo 3 de junio volvemos a levantar la consigna que nació hace 11 años y que sigue siendo una deuda pendiente de nuestra democracia: Ni Una Menos”, expresó la abogada feminista Daiana Ortiz Lamontanaro en diálogo con Tarde pero Seguro.
Ortiz Lamontanaro subrayó que “las cifras siguen siendo alarmantes” y que “en Argentina hay una mujer víctima de femicidio cada 31 horas”. En ese sentido, remarcó: “Detrás de cada número hay una mujer que muere en manos de un femicida, una familia destruida, niños y niñas que quedan en situaciones de vulnerabilidad y huérfanos”.
El nuevo aniversario llega atravesado por el horror del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, y por la memoria de Dulce, entre tantas víctimas cuyos nombres “no pueden perderse en la estadística”.
La abogada cuestionó con dureza al Estado nacional: “No solo está ausente, sino que elimina políticas públicas de género, de prevención y de abordaje, siendo el principal odiador la figura más importante de representación de esta democracia: el Presidente de la Nación”.
Ortiz Lamontanaro también alertó sobre el avance de discursos que intentan instalar que las falsas denuncias son un problema estructural: “Los datos muestran que los femicidios y las violencias por motivos de género siguen siendo una realidad cotidiana y persistente. El debate público no puede correr el foco de las víctimas ni relativizar la magnitud de esta problemática”.
Finalmente, reafirmó el sentido de la consigna: “Ni Una Menos no es del pasado, es una demanda vigente. Frente al odio, la indiferencia y los retrocesos debemos reafirmar nuestro compromiso de construir una sociedad donde ninguna mujer, niña o diversidad tenga que vivir con miedo. Estamos hartas de poner el cuerpo y de que se nos siga vulnerando el derecho más importante: el derecho a vivir”.





