Tras el femicidio de Agostina Vega, la senadora bonaerense Mónica Macha presentó un proyecto para que el Gobierno nacional declare la emergencia en violencia de género en todo el país. La iniciativa busca reinstalar políticas públicas, recursos y herramientas de prevención frente a una problemática que continúa cobrando víctimas.
La legisladora afirmó que “es muy importante recuperar algún tipo de inversión en políticas de género a nivel nacional”. “Los últimos femicidios dan cuenta de cómo este retroceso en políticas implica varias cosas; la primera es la falta de inversión, la falta de política pública que acompañe a las mujeres en contextos de violencia por motivos de género”, aseguró en diálogo con Víctor Hugo Morales en Radio 750, y señaló que precisamente eso es lo “que plantea claramente el proyecto que presentamos ayer”. “Además hay otra consecuencia directa de toda esta este accionar de (javier) Milei destrozando esta política pública, que es también una consecuencia simbólica y política: la habilitación a la violencia por motivos de género, negando que haya esa desigualdad de género”, precisó.
Según sus palabras, “de algún modo se habilita que tipos que son violentos se sientan en ese punto como con algún permiso, que sientan que eso que antes daba vergüenza o había que esconder, ahora hay vía libre”.
En ese mismo sentido, cuestionó las declaraciones de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien durante una conferencia de prensa por el femicidio de Agostina Vega consideró que “lo importante es la verdad completa”, aunque evitó mencionar la palabra “femicidio”.
“Quieren volver a la figura de homicidio. Cuando dicen que baja el femicidio es porque hay que ver cuál es la carátula que ya se está dando en muchos casos, que son femicidios, pero los caratulan como homicidios”, sentenció.
“Creo que también intentan una vuelta cultural y social de pensar un femicidio como un problema individual de una familia, de unas personas”, aseguró.
“Nosotras decimos que la violencia por motivos de género es un problema estructural, de cómo se vinculan las personas, que tiene que ver con un problema social, cultural y por eso necesita tener una mirada mucho más compleja que solamente ubicar ahí un problema en un contexto familiar”, remarcó, y enfatizó en la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI) como herramienta para “deconstruir” y detectar abusos y violencias.
“Todas estas cosas tienen que ver con con esta destrucción que hace Milei en relación a en muchísimas temáticas, pero en esta en particular, y deja a las mujeres y a las niñeces y a las adolescencias en un lugar de mucha vulnerabilidad, donde la violencia pasa a ser un problema privado y familiar y que es justamente lo que el feminismo politizó. El feminismo logró politizar lo que pasaba puertas adentro y decir ‘Esto no es un problema familiar, esto es una desigualdad de poder y un intento de disciplinamiento sobre los cuerpos’”, concluyó.
Fuente: Página 12





