La magíster en Historia y diplomada en Economía Política, Julia Regueiro, integrante del CEPA, manifestó su preocupación por el ajuste aplicado por el gobierno nacional en todas las áreas del Estado, con especial impacto en la educación y las universidades.
“En 28 meses de este gobierno los docentes han perdido el equivalente a 8 salarios y el día antes de la marcha federal en defensa de las universidades públicas se aplicó un nuevo recorte de 78.000 millones”, señaló.
Regueiro recordó que el CEPA publicó un informe sobre el “recorte generalizado que ha llevado a cabo el gobierno nacional en la administración pública nacional”, donde se destaca el impacto en la educación universitaria. “Una ley ya aprobada hace 196 días pretendía recuperar un poco el presupuesto destinado a las universidades y recomponer el salario docente y no docente. Bueno, no es que estamos pidiendo algo delirante, es lo más normal que a lo largo de los años se aumente progresivamente el presupuesto y los salarios. Este no es el caso”, advirtió.
La especialista subrayó que “los docentes universitarios perdieron el equivalente a 8 salarios” y que “muy pocos logran sobrepasar la línea de pobreza”. Explicó que “solamente quienes son titulares exclusivos de una cátedra pueden superar la línea de pobreza, y llegar a ese cargo es un logro enorme, porque depende de concursos y antecedentes”.
Respecto de los salarios, precisó: “La canasta básica total en Argentina está rozando el millón cuatrocientos mil pesos. Un titular exclusivo gana un millón quinientos mil pesos, y las categorías de no docentes 1 y 2 ganan un millón seiscientos mil y dos millones respectivamente. Ahora, un jefe de trabajos prácticos en 2025 cobraba un millón 187 mil pesos y ahora cobra 584 mil”.
Regueiro alertó que “hay por lo menos 10.000 docentes que han renunciado” y que “eso baja mucho la calidad educativa de la educación pública”. En Tierra del Fuego, ejemplificó: “Ya se fueron 60 docentes de la Universidad Nacional, que tiene 5 mil alumnos y alrededor de 400 docentes”.
Sobre el impacto del ajuste en jubilados, sostuvo: “Se recortaron un 54% los envíos de fondos al PAMI, que tiene más de seis millones de jubilados a su cargo. Esos fondos están en una columna sobre la cual es muy difícil hacer ajustes, porque estás hablando de la vida o la muerte de 6 millones de personas. Si la crueldad avanza hacia esa columna del Excel, estamos ante un ejemplo de los más asesinos”.
Finalmente, cuestionó la lógica oficial: “Ellos lo toman como un gasto, no usan la palabra inversión en conocimiento en ningún momento. Es lamentable y bastante cínico, porque buena parte de esa dirigencia sí conoce este valor que va más allá de lo monetario”.





