Columnas de la UTN y la UNTDF confluyeron en la Plaza de las Américas, mientras en Ushuaia la marcha recorrió las calles hasta la sede universitaria. El documento leído en todo el país denunció el recorte presupuestario, la pérdida salarial y el incumplimiento de la ley por parte del Ejecutivo.

Cuerpo de la nota: En el marco de la Cuarta Marcha Federal Universitaria, Río Grande y Ushuaia fueron escenario de una movilización que reunió a sectores gremiales, sociales, políticos y vecinos independientes en defensa de la universidad pública.

En Río Grande, columnas partieron desde las sedes de la UTN y la UNTDF para confluir en la Plaza de las Américas, donde se realizó el acto central a las 17:30. En Ushuaia, la marcha recorrió distintas calles de la ciudad, pasó por el Monumento a Malvinas y culminó frente a la sede de la UNTDF.

La diversidad de sectores presentes reflejó la transversalidad del reclamo, que se centró en exigir al Gobierno nacional el respeto a la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, sancionada y ratificada por el Congreso, pero suspendida y desfinanciada por el Ejecutivo.

El acto incluyó la lectura del documento nacional compartido en todas las plazas del país, que comenzó señalando: “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia”.
El texto denunció que el financiamiento del sistema universitario atraviesa una situación crítica, con una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, y que los salarios docentes y no docentes sufrieron una pérdida del 37,13% de poder adquisitivo, ubicándose en su nivel más bajo de los últimos 23 años.

También se advirtió sobre el deterioro de las becas Progresar y Manuel Belgrano, la crisis de las obras sociales universitarias y la falta de cumplimiento de la ley por parte del Ejecutivo: “Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario, es el contrato social que nos mantiene libres y en un estado de derecho”.
El documento concluyó con un llamado a la acción: “No permitamos que los pilares de nuestras universidades —trabajadores docentes, nodocentes, investigadores y estudiantes— sean expulsados del sistema. Si hoy no defendemos a nuestras universidades, el futuro de prosperidad para el País será solo un sueño. Es aquí y ahora ¡La universidad pública se defiende! ¡Por más y mejor educación pública y ciencia!”.





