El conflicto que mantienen los policías territoriales retirados con las autoridades provinciales sumó este lunes un nuevo capítulo. Después de 15 meses de manifestaciones y ante la falta de respuestas que consideran satisfactorias, el sector decidió dar un paso más en su medida de fuerza: instalar una carpa permanente frente a la Unidad Regional Norte de Río Grande.
La protesta, que se sostiene desde hace más de un año, había atravesado distintas etapas sin lograr una solución al reclamo original. Según explicaron los propios manifestantes, durante todo ese tiempo se sintieron “ignorados, ninguneados y burlados” por las autoridades, a la vez que remarcaron que consideran vulnerados sus derechos tanto como trabajadores retirados como en su condición de integrantes de la comunidad.
La nueva modalidad de protesta no quedó circunscripta únicamente a los ex efectivos: familiares y esposas de los policías se sumaron a la instalación de la carpa y decidieron permanecer en el lugar para acompañar el reclamo y darle mayor visibilidad a la situación.
A esto se suma otro dato relevante: en los últimos días, el sector presentó un pedido formal de juicio político contra el gobernador Gustavo Melella. La presentación quedó en manos de la Legislatura de Tierra del Fuego, que ahora deberá analizar la situación planteada por los policías territoriales retirados.
Desde el sector remarcaron que tanto la carpa como el pedido de juicio político representan un endurecimiento de la protesta, tras más de un año de reclamos que, hasta el momento, no encontraron eco en una respuesta concreta por parte del Gobierno provincial.
Con la permanencia frente a la sede policial y la presentación ante la Legislatura, los manifestantes buscan sostener el reclamo en el espacio público y en el ámbito institucional, y mantener la presión sobre las autoridades para que aborden de manera definitiva la situación planteada por los policías territoriales retirados.






