Consultada por la situación en Río Grande, donde el equipo de obstetricia es objetor de conciencia en su totalidad —una situación que en su momento fue observada incluso por Amnistía Internacional—, Romero explicó que la capacitación busca trabajar puntualmente con esos equipos. “La objeción de conciencia es un derecho que es individual, que es personal, pero que en el caso de una ley como la 27.610 nos da derechos a quienes objetamos, pero también nos da obligaciones”, señaló. Y agregó: “Pueden objetar, pero tienen que hacer una derivación cuidada y una derivación sin desinformación, por un lado, y al mismo tiempo, si son el único profesional en la institución y se presenta una emergencia, bueno, tienen que dar acceso”.
La especialista también advirtió sobre un retroceso en los discursos públicos vinculados a la salud sexual y reproductiva. “Hemos visto una vuelta a discursos que a veces son muy violentos, que creo que se distancian bastante de la perspectiva de derechos humanos con la que tratamos de trabajar y con la que me consta que muchos profesionales de la salud se forman”, sostuvo. Y remarcó que eso “hace que los equipos de salud tengan sus reservas, tengan temores, pero también es cierto que eso reafirma el compromiso y el convencimiento con el que muchas y muchos trabajamos”.
Consultada además sobre las declaraciones del presidente Javier Milei, quien vinculó la caída de la natalidad en Argentina con la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, Romero fue tajante: “No podemos adjudicarle a una ley que tiene esta vigencia en términos temporales, un fenómeno que viene ocurriendo desde hacía por lo menos seis años antes”, dijo, y calificó de “falacia” explicar un fenómeno de esa complejidad “con una sola causa, con una sola variable”. La investigadora explicó que la baja en la cantidad de hijos por mujer responde a múltiples factores: “una inserción laboral mayor de las mujeres en el mercado de trabajo, con expectativas que tenemos, con las dificultades estructurales, con las dificultades para cuidar tanto a nuestras hijas e hijos, como a la generación de los adultos mayores”. Y remató: “No es que la Argentina va a quedar despoblada (…) porque nacemos menos, pero los que nacemos nos va bien, digamos, y a su vez vivimos a tiempo”.
En otra entrevista reciente, Romero había aportado datos concretos sobre el impacto de la ley en la provincia: según el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego, en 2025 se realizaron 593 interrupciones legales y voluntarias del embarazo en el distrito, mientras que a nivel nacional el sistema público registra entre 90.000 y 100.000 abortos por año desde la sanción de la norma. Esa cifra nacional resulta compatible con lo relevado por el Proyecto Mirar (CEDES–Ibis Reproductive Health), que contabilizó 314.492 abortos entre enero de 2021 y diciembre de 2024, un promedio de 78.623 por año. Según ese mismo informe, al medir la tasa acumulada cada 100.000 habitantes en ese período, Tierra del Fuego se ubica entre las provincias con mayor acceso a la práctica: séptima en el ranking nacional, con 890 casos cada 100.000 habitantes, detrás de Salta (1.247), Ciudad de Buenos Aires (1.054), La Rioja (1.029), Tucumán (1.014), Jujuy (935) y Catamarca (928), y muy por encima de San Juan, la provincia con la tasa más baja del país (270).
La actividad es convocada por el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego junto con la organización de la sociedad civil La Hoguera, y se desarrollará de manera simultánea en Ushuaia y Río Grande. En Ushuaia será en la biblioteca del Hospital Regional desde las 9 de la mañana; en Río Grande la agenda se está terminando de definir, con encuentros previstos en el hospital local. Participarán, además de Romero, el médico tocoginecólogo Mario Sebastiani —fundador y presidente del Comité de Bioética del Hospital Italiano de Buenos Aires—, la abogada Agustina Ramón Michel, el médico especialista en ginecología y obstetricia Damián Levy, Valeria Isla y la enfermera Edith Álvarez. La convocatoria está dirigida a profesionales de la salud, pero también contempla la participación de grupos comunitarios que trabajan en la temática. La actividad se enmarca, además, en un contexto de aumento de casos de sífilis en el país, que según se mencionó durante la entrevista alcanzan los índices más altos registrados hasta el momento.





