La decisión se enmarca en la derogación de la ordenanza que establecía el esquema tarifario para el funcionamiento del complejo termal, medida tomada por el Concejo Deliberante y ajena al Ejecutivo municipal. La eliminación de esta herramienta normativa impide sostener el esquema previsto y avanzar con la nueva etapa de mejoras planificada.
Desde la gestión se habían proyectado inversiones, tareas de mantenimiento, fortalecimiento de servicios e incorporación de nuevas prestaciones para optimizar la experiencia de vecinos, vecinas y visitantes. Sin embargo, estas acciones deberán quedar suspendidas mientras se continúa con los trabajos de mejora e inversión, hasta contar con las herramientas administrativas necesarias que garanticen la integridad de quienes hacen uso del lugar.
“En un contexto económico complejo, marcado por la disminución de recursos y la necesidad de administrar los fondos públicos con previsibilidad, lamentamos profundamente tener que adoptar esta decisión”, expresaron desde el Municipio.
El comunicado agradece la comprensión de la comunidad y reafirma el compromiso de seguir trabajando para que este espacio estratégico para el turismo y el desarrollo local pueda retomar sus actividades en las mejores condiciones posibles.





