En la antesala de un nuevo 3 de junio, las referentes feministas fueguinas Alejandra Arce y Verónica Portillo participaron del programa PERIODISMO por Radio Provincia, donde reflexionaron sobre el impacto del movimiento Ni Una Menos y el escenario actual de las violencias de género en Argentina.
Arce expresó con contundencia: “Ni Una Menos muy particular, con bronca, con dolor, porque tenemos que seguir justificando y diciendo que nos matan a las mujeres por el solo hecho de ser mujeres. Una mujer cada 31 horas muere en manos de un varón y lo tenemos que seguir explicando y contando por qué hablamos de violencia de género y por qué es importante que se lo denomine como femicidio”.
Portillo, en tanto, destacó la capacidad organizativa del movimiento: “La lucha Ni Una Menos nos deja como saldo positivo la capacidad de organización. Hoy lo vemos reflejado ante un gobierno nacional que se retira, que considera a las mujeres como principales enemigas y habilita discursos de odio. Frente a eso, las redes de contención están encabezadas por mujeres en los barrios, sosteniendo comedores, ollas populares y espacios comunitarios”.
Ambas entrevistadas coincidieron en señalar el retroceso institucional: “Ni bien asumió, el gobierno nacional eliminó el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad. Era un espacio desde el cual se generaban herramientas y políticas públicas que luego bajaban al territorio. Hoy tenemos que salir otra vez a las calles a defender esas conquistas que tanto nos costaron”, enfatizó Arce.
Portillo agregó: “Nuestro proyecto político es profundamente feminista. No podemos pensar en reconstruir el país sin perspectiva de género. Es central nuestra agenda porque pensar política desde el feminismo es poner en el centro la humanidad de las personas”.
Las dirigentes también cuestionaron el rol del Poder Judicial y de los medios de comunicación en el tratamiento de los femicidios. Arce señaló: “Es agotador que quieran encasillar en un simple homicidio lo que pasó con Agostina Vega, cuando se trata de un femicidio. El accionar del fiscal fue lamentable y los medios siguen revictimizando. Tenemos que seguir trabajando para concientizar a las comunidades”.
Portillo sumó una mirada sobre la precarización y la sobrecarga que enfrentan las mujeres: “Somos las más precarizadas, las que tenemos doble o triple jornada laboral, las que cargamos con las tareas de cuidado. Pero también somos protagonistas en estos tiempos, generando redes de acompañamiento y pensando estrategias para recuperar un proyecto nacional con perspectiva de género”.
En ese sentido, ambas remarcaron que el Ni Una Menos no es una consigna del pasado, sino una demanda vigente que interpela a toda la sociedad. “Estamos hartas de poner el cuerpo, de salir a las calles y de que se nos siga vulnerando el derecho más importante: el derecho a vivir”, concluyó Arce.





