La comunidad de Río Grande volvió a conmocionarse al conocerse que Alejandro Mario Gordillo Ojeda, de 46 años, condenado en 2022 a 12 años de prisión por delitos de abuso sexual infantil, se encuentra otra vez bajo el régimen de prisión domiciliaria.
El odontólogo fue hallado culpable por los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante”, “corrupción de menores agravada” y “suministro de imágenes pornográficas a un menor”, cometidos entre 2013 y 2015 en su consultorio contra un niño de entre 11 y 13 años. Tras el juicio, se conocieron al menos dos nuevas denuncias y se reactivaron causas que habían sido archivadas años atrás.
En 2025 ya había accedido a la domiciliaria por una intervención médica relacionada con una hernia inguinal, situación que generó indignación cuando familiares de víctimas lo filmaron entrando a su casa. Ahora, nuevamente, se lo vio en la clínica Cemep, lo que confirmó que obtuvo el beneficio por una nueva cirugía que requiere “reposo domiciliario”.
Testigos señalaron que Gordillo se movilizó sin acompañamiento del Patronato de Liberados, pese a que el protocolo exige custodia en estos traslados. Se desconoce aún el tiempo que durará este beneficio, aunque se aclara que el período bajo modalidad domiciliaria se computa como parte de la condena.
La reiteración de estas medidas genera alarma en la sociedad fueguina, que cuestiona la laxitud de los controles y la posibilidad de que un condenado por delitos sexuales contra menores transite con relativa libertad.
Fotografía: Lorena Uribe/Tarde pero Seguro





