La referente recordó en declaraciones al programa PERIODISMO que se emite por Radio Provincia que las obras estaban en carpeta desde hace años y que su ejecución implicó desarmar aulas y dispersar servicios, lo que “desmembró la comunidad educativa”. “El gobierno invierte recursos en tener un área específica para colaborar con las cooperadoras escolares, pero después borran con el codo lo que escriben con la mano cuando no nos tienen en cuenta”, señaló.
Mazos subrayó la importancia de la Kayú Chenén como primera y única escuela especial de Ushuaia, con servicios de estimulación temprana, hidroterapia, vivero y acompañamiento para personas con discapacidad. “Es una escuela que empezó en el living de una casa de una familia que tenía una hija con discapacidad y que entendió que en soledad no se podía crecer. El mayor recurso es el humano, porque sin docentes preparados no sería posible por más edificio que tuviéramos”, remarcó.
La dirigente también cuestionó la desorganización y el impacto social de la falta de clases durante meses: “Las familias tuvieron que pensar cómo llevar el plato de comida a la mesa, porque los chicos comen en la escuela. Todo eso no lo contempla una gacetilla de prensa fría y unilateral”.
En vísperas del aniversario de la institución, Mazos criticó la indiferencia oficial: “El gobierno le manda torta a los peluqueros el día del peluquero, pero ¿vos te pensás que está en la escuela especial el día del cumpleaños de la única escuela especial de Ushuaia? No, seguramente que no”.
Finalmente, advirtió sobre el clima de caos y desgaste que atraviesan las familias y docentes: “Estamos hablando de pibes y pibas en situación de extrema vulnerabilidad. Los adultos descargamos la bronca, pero los chicos son los únicos afectados. La escuela no puede sostenerse sola, necesitamos que el Estado acompañe”.





